Siempre vuelve a amanecer

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SIEMPRE VUELVE A AMANECER

martes, 3 de julio de 2012

DISCAMINO (71): tal como lo siento

          Hace días que lo venía pensando con ese tipo de pensamiento que nace en la cabeza y es compartido al cien por cien con el corazón pero no se me había ocurrido escribir sobre ello. Hoy me he dado cuenta de que es algo que debo contar porque muchos de vosotros le conocéis y tenéis que saberlo, primero porque es verdad y segundo y principal, porque se merece que se sepa. Cuando comenzamos a planificar el DisCamino le dije a mi amigo Jose, compañero de entrenamientos y de rutas en la bici, que si le apetecía acompañarnos en esta nueva aventura. Jose conoce a Gerardo desde hace mucho tiempo y se llevan de maravilla lo cual hacía de él el compañero ideal. En un principio me dijo que sí pero siempre supeditado al reparto de las vacaciones de la empresa en la que trabaja. Finalmente no se las dieron para esta época y me dijo, muy a su pesar (y también al mío) que no podría acompañarnos. ¿Cual sería la solución? Estaba claro que no podía salir al Camino sin alguien que me echara una mano en dos temas fundamentales, el apoyo con Gerardo y el transporte de las cosas de emergencia que debían ir siempre a nuestro lado por lo que pudiera suceder. La cosa me tenía preocupado hasta el punto de llevarla continuamente en la cabeza. Era un día laborable normal y estaba patrullando en el coche policial dándole vueltas a esta cuestión, miré a mi alrededor buscando una respuesta al dilema y la encontré justo a mi lado.      
- Me ha fallado el amiguete que iba a venirse conmigo y con Gerardo al Camino. Resulta que no le dan las vacaciones.  ¿Te vendrías tú con nosotros?

- Sí. Tengo que ver si me cambian las mías, pero sí, cuenta conmigo.
           Así de fácil resultó y no hay día que no dé yo gracias al cielo por tenerlo con nosotros. Enseguida se puso a aprender el alfabeto dactilológico y a los pocos días ya hablaba con soltura con Gerardo. Se llevan de maravilla y lo trata con un tacto y un cariño dignos de ejemplo. Todos los días, cuando la etapa finaliza, se ocupa de salir con él a dar un paseo y si hay piscina se encarga de que pueda darse el chapuzón por el que Gerardo suspira desde la mañana a la noche de todas y cada una de las jornadas. Es una descarga enorme para mi porque me da el respiro y el tiempo necesarios para poder contar en este blog las cosas que nos van sucediendo. Mi hermana MariMar, una de las cosas que me dijo antes de marcharse después de su corta pero intensa visita fue, "¡que suerte que tengáis a Dani con vosotros." Y yo digo, y quiero que todos lo sepáis, ES UNA GRAN SUERTE TENER A DANI.
AUNQUE PAREZCA UN PSICÓPATA POR LA MAÑANA AL LEVANTARSE
AUNQUE DUERMA AL RASO EN EL SUELO DE LAS PISCINAS Y SE MOJE CON LOS ASPERSORES
AUNQUE DE VEZ EN CUANDO LE DÉ POR QUERER COMERSE UNA DE LAS MANOS DE ANTONIO 
ES ÚNICO PREPARANDO BOCADILLOS CALLEJEROS DE PATÉ
Y HABLANDO CON GERARDO DE LO DIVINO Y DE LO HUMANO
Y SACÁNDOLO DE PASEO PARA QUE YO DESCANSE
MUCHAS GRACIAS POR TUS DESVELOS, DANI, Y POR TU PACIENCIA CON ESTE... ¿DIJISTE FERVELLO?

2 comentarios:

  1. No hay nada que comentar.. leer y analizar, la verdad.. ¡¡ sois grandes!!

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