Siempre vuelve a amanecer

Siempre vuelve a amanecer
SIEMPRE VUELVE A AMANECER

lunes, 11 de mayo de 2015

DISCAMINO (121) [2014.20]: Roma-Veintimiglia con Gerardo (8ª parte)... Sestri Levante - Génova


DE SESTRI LEVANTE A GÉNOVA PEDALEAMOS ACOMPAÑADOS POR LOS RODRÍGUEZ-GACCIO, LA FAMILIA  DE MI QUERIDA AMIGA SUSANA, SU PARA LOS AMIGOS, EX-PUPILA Y,  AHORA QUE ESTÁ EN MEJORES MANOS DE LO QUE ERAN LAS MÍAS, SÚPER-CAMPEONA DE PARATRIATLÓN. MUCHÍSIMAS GRACIAS A DELIO, BERTA, PATRICIA Y, CLARO, A LA PROPIA SU. 

          La foto de salida fue tomada a las 07:04 horas de "la madrugada" italiana. Nos pusimos en pie a las 05:30 y, después de vestirnos y recogerlo todo, desayunamos en el jardín del centro de acogida, debajo del pasillo porticado que une dos de los varios edificios que componen aquel enorme lugar. Durante la noche había estado lloviendo y el aspecto del cielo a aquellas horas no presagiaba nada bueno pero, ya se sabe, si tiene que llover, que la lluvia te coja por el camino, no esperando a ver si se va o no a caer
POCO DESPUÉS DE EMPEZAR LA ETAPA RECIBIMOS UN MENSAJE DE NUESTRA QUERIDA AMIGA Y COLABORADORA MARTA COGOLLUDO. MARTA ES UNA PERSONA MULTIFUNCIÓN. LO MISMO ORGANIZA UNA RECAUDACIÓN, COMO CAPTA PATROCINADORES O PILOTA UN TRICICLO. ESTE DÍA AÑADIÓ UNA FUNCIÓN MÁS: TRAERNOS LA PRENSA. NOS ENVIÓ UN RECORTE DEL DIARO EL CORREO GALLEGO EN EL QUE SE HABLABA DEL DISCAMINO. 
          La etapa, que en principio parecía cosa de nada por los escasos 53 kilómetros que nos separaban de Génova, bien pronto demostró ser una trampa para incautos. Un continuo sube y baja que nos puso a prueba desde bien temprano. Del nivel del mar al que se encuentra Sestri pasamos enseguida a pelearnos con una cuesta de 3 kilómetros de esas que quitan el hipo. Recién coronada tuvimos que dejarnos caer por una vertiginosa bajada que nos devolvió en un suspiro a orillas del Mediterráneo. Y así una y otra y otra vez. Total, nada menos que 4 horas para "50 kilómetros de mieeeeerrrrrda" (que diría un argentino). Pero eso sí, hemos disfrutado de una vistas maravillosas.
¿A QUE SÍ?
NO OS PERDÁIS EL NUBLAO QUE NOS ACOMPAÑABA.
MENOS MAL QUE TENÍAMOS EL SOLETE DE LA CÁMARA
          Paramos a tomar el bocata a las dos horas y media de marcha, en uno de los muchos altos que nos estaba tocando subir. Fue en un parquecito en medio de una población de la que no recuerdo el nombre pero sí el frío que hacía. Lo primero que hicimos fue abrigar a Gerardo. Para eso le pedimos a MariMar que nos trajera el maillot blanco del primer Camino, una chaquetilla que abriga muchísimo y a la que le tenemos un cariño muy especial. 
MARIMAR Y ALBERTO BUSCARON Y REBUSCARON EN LA FURGONETA Y LA CHAQUETA NO APARECÍA. EMPEZAMOS A DARLE VUELTAS AL COCO PENSANDO DONDE PODRÍA ESTAR Y CUANDO LA HABÍAMOS VISTO POR ÚLTIMA VEZ. UNO DE NOSOTROS DIJO QUE RECORDABA QUE GERARDO LA HABÍA TENIDO PUESTA EN EL COMEDOR EL DÍA ANTERIOR Y QUE DURANTE LA CENA SE LA HABÍA QUITADO PORQUE TENÍA CALOR. COMO NADIE RECORDABA HABÉRSELA VISTO DESPUÉS DE ESE MOMENTO.... 
          ...nos temimos lo peor. Llamamos por teléfono a la Madoninna y...bingo, seguía en el comedor, colgada del respaldo de una silla. La monja responsable del restaurante pensó, con bastante buen criterio, que el propietario la vería cuando fuera a desayunar o a comer y decidió dejarla allí. Las opciones eran dos: darla por perdida como daños colaterales o regresar con la furgo a buscarla. No hubo lugar a la discusión. Esa chaqueta era un talismán, un recuerdo muy valioso y una prenda estupenda para pedalear los días de frío así que... mientras los ciclistas reanudábamos la marcha en dirección a Génova, el vehículo de apoyo salió cagando leches de vuelta a Sestri Levante. 
           Una hora más tarde entrábamos en Génova; aunque eso de entrar en Génova es casi como lo de entrar en la Comunidad Económica Europea en los años en los que entró España: desde que se empezaban los trámites hasta que realmente entrabas pasaban casi dos legislaturas. Bueno, al caso. Estábamos en las primeras calles de Génova, o eso creíamos, cuando el cielo no aguantó más la presión y las nubes empezaron a descargar agua. Tuvimos el tiempo justo, y por qué no decirlo, la fortuna, de encontrar un edificio con un voladizo lo bastante grande para acogernos bajo sus alas. Nos escondimos allí y telefoneamos a MariMar para ver por donde andaba. La idea era que viniera a recoger a Gerardo para que él no se mojara y nosotros enfundarnos los chubasqueros y seguir hasta el punto de encuentro establecido por Vito y su amiga Luisa. 
ASÍ FUE COMO EMPEZAMOS PERO AL CABO DE UN RATO YA ESTÁBAMOS SENTADOS EN EL SUELO CON LA ESPALDA APOYADA EN LA PARED DE ESA OFICINA DE CORREOS ITALIANA, MUERTOS DE HAMBRE Y DE SUEÑO.
           ¿Por qué degeneramos tanto desde lo que se ve en la imagen hasta lo que he contado? Pues porque Marimar y Alberto tardaron ni más ni menos que una hora y media en llegar. No es que estuvieran muy lejos, no. El problema fue que pillaron un atasco tan bestial en la entrada de Génova por la carretera por la que llegamos nosotros que, tratando de evitarlo, se metieron en una circunvalación que acabó siendo una trampa. Ese tiempo de espera desesperada nos dio para ir a un supermercado a comprar pan de molde y fiambre; preparar una primera tanda de sandwiches; comérnoslos; preparar una segunda tanda y volver a dar cuenta de ellos; echar una cabezadita; echar otra cabezadita; congelarnos... tan así fue la cosa que, cuando aparecieron al rescate, estábamos todos apiñados contra la cristalera y la gente poco más que nos echaba monedas.
          Cuando llegaron, subieron a Gerardo en la furgo y nosotros reanudamos la marcha seguidos de cerca por ellos. Por fortuna había dejado de llover y el cruce de Génova, de algo más de media hora, lo hicimos más o menos secos. En la plaza de España, casualidades de la vida, nos encontramos con Luisa. Tras los rápidos saludos nos llevó a casa de  su amigo Giorgio. La furgoneta no podía llegar hasta la vivienda, sita en la parte alta de la ciudad, ni tampoco podía quedar aparcada en el lugar hasta el que se podía acceder con ella circulando de modo que tuvimos que organizar un zafarrancho y asignar tareas:
PRIMERO LO DESCARGAMOS TODO EN LA CALLE Y DESPUÉS:
- UNO FUE A APARCAR EL VEHÍCULO
- OTRO QUEDÓ MONTANDO GUARDIA A LOS TRASTOS
- Y LOS DEMÁS TRASLADAMOS TODA LA IMPEDIMENTA, LAS BICIS Y A GERARDO.
 UNA BUENA PALIZA PARA REMATAR UNA JORNADA YA DE POR SÍ BASTANTE COMPLICADA.
          Luisa era un cielo, su amigo Giorgio el cielo de al lado y Patrizia, esposa de Giorgio, otro tanto de lo mismo. Nos abrieron su hogar dando muestras de una locura inaudita. ¿¡¡A quién se le puede ocurrir meter en casa a una panda como la nuestra? 8 completos desconocidos. Sí, 8... porque esa tarde Bárbara le dio a Vito la sorpresa de aparecer en Génova inesperadamente. Nos dejaron el sótano de la casa para Estela, Vero, Vito, Bárbara, MariMar y Alberto y a Gerardo y a mi nos acomodaron en la cocina. 
          Después de la ducha comimos unos bocatas y, mientras unos descansaban,... 
OTROS SE FUERON A DAR UNA VUELTA POR LA CIUDAD...
          ...y yo me quedé a aprovechar la conexión WIFI de la casa hasta que me puse al día con las anotaciones de la ruta, guardando fotos y vídeos y respondiendo correos. Mientras yo trabajaba, Gerardo, que se había tumbado a mi lado sobre unas esterillas, me "obsequiaba" con un "delicioso" concierto de ronquidos. 
          Pero la cosa no quedó sólo en dormida y ducha gratuítas, no. Además, nos montaron una fiesta por todo lo alto a la que se sumaron, además de Luisa, varios amigos de nuestros anfitriones. 
COMIMOS, BEBIMOS Y CANTAMOS COMO SI FUÉRAMOS VIEJOS CAMARADAS...
Y LA NOCHE NOS SORPRENDIÓ CON "IL FIUME DI SAND CREEK"
video

Buena gente. 
Muy buena gente. 
Y un perfecto y precioso punto final para un día complicado.

sábado, 9 de mayo de 2015

DISCAMINO (120) [2014.19]: Roma-Veintimiglia con Gerardo (7ª parte)... Carrara-Sestri Levante


          Durante esta etapa continuamos bajo la protección de PROFAND. Ellos nos llevaron hasta Sestri Levante en una jornada que significaría el primer contacto de la ruta con la verdadera montaña. El puerto del Bracco iba a poner a prueba la preparación de nuestras piernas pero para eso aún falta un buen rato. Antes teníamos que salir de Carrara.
GERARDO SE LEVANTÓ CON GANAS DE JUERGA Y ENSEGUIDA PREGUNTÓ SI HABÍA ALGUNA "FIGURITA PARA TOCAR". MIENTRAS ESPERÁBAMOS QUE NOS DIERAN EL TRICICLO LE LLEVAMOS HASTA LA FUENTE DE LA PLAZA DE LA IGLESIA Y SE PARTIÓ DE RISA MIENTRAS TRATABA DE ADIVINAR QUE CLASE DE ANIMAL ERA EL QUE ESTABA ALLÍ ESCULPIDO.
"¡¡UN LEÓN!!, ¡¡ES UN LEÓN!! ¿VERDAD JAVIER?" 
          A las 06:45 ya lo teníamos todo listo. Sólo faltaba que el cura de la parroquia o su ayudante nos devolvieran el triciclo. Casi a las 7, con una puntualidad más británica que italiana, se abrió el portalón y, por fin, conocimos a don Marino. Parecía una persona agradable que enseguida saludó por Gerardo y quiso conocerle y saber cosas de él. Por su parte, el pillabán de nuestro amigo, no sé por qué, ya que en realidad nunca le ha prestado demasiada atención a esas cosas, pero el caso es que, en cuanto le dije que le presentaba al padre Marino, párroco de la iglesia que nos había dejado dormir en el albergue, le faltó tiempo para pedirle una estampa de la virgen. El bueno de señor cura, en cuanto escuchó la petición de Gerardo, se fue corriendo a buscar una para cada uno. La verdad es que a veces nuestro coleguilla nos hace tontos a los demás. Me dio la impresión de que esa petición le alegró la mañana al cura e hizo que nos mirara aún con más simpatía. ¿Lo haría adrede Gerardo? ¿Tendrá de verdad ese sexto sentido disfrazado de intuición que tantas veces ha sacado a relucir en los momentos más inesperados? En fin, no sé, pero lo cierto es que fue un puntazo.
          Nos despedimos de Don Marino agradeciéndole de verás el cariño recibido, la atención exquisita y la grata pernocta. Casi me olvidaba de decir que el padre Marino tiene la costumbre de invitar al desayuno a todos los peregrinos que acoge en el albergue parroquial. Los envía a un bar cercano y él se hace cargo de los gastos. Tristemente, el día que estuvimos allí, el bar estaba cerrado por vacaciones y nos quedamos sin la invitación pero eso no desmerece en absoluto el buen recuerdo que nos llevamos.
A LOS POCOS KILÓMETROS DE RUTA NOS ENCONTRAMOS CON UN NEGOCIO DE ESCULTURA QUE TENÍA EN EL EXTERIOR UNA ENORME EXPOSICIÓN DE TODA CLASE DE FIGURAS DE LOS MÁS VARIADOS MATERIALES Y TEXTURAS. COMO NO, PUSIMOS A GERARDO A TOCAR UNAS Y OTRAS EN MEDIO DE UN GRAN REGOCIJO POR SU PARTE. 
PERO NO FUE ÉL EL ÚNICO QUE DISFRUTÓ E HIZO EL MONO CON LAS ESCULTURAS. SINO FUERA POR QUE IBA VESTIDA, SEGURO QUE  NO SE DISTINGUÍA QUIEN ERA VERO Y QUIENES LAS ESTATUILLAS DE METAL (Y MIRA QUE LE PEDIMOS QUE SE PUSIERA COMO ELLAS, PERO NO HUBO FORMA).
VITO NOS HABÍA PREVENIDO DE LA DUREZA DEL PUERTO DEL BRACCO ASÍ QUE ORGANIZAMOS LA ETAPA DE ACUERDO ÉL. POR ESO, EN VISTA DE QUE ERAN 50 LOS KILÓMETROS QUE SEPARABAN EL INICIO DE LA ETAPA DEL COMIENZO DE LAS SUBIDAS, DECIDIMOS DEJAR EL BOCATA DE MEDIA MAÑANA PARA CUANDO FALTARAN APROXIMADAMENTE 10 PARA EMPEZAR LA ESCALADA. EL MOTIVO ERA DOBLE: SUBIR CON LOS DEPÓSITOS LLENOS PERO LA TRIPA VACÍA Y VALORAR LA CONVENIENCIA DE QUE GERARDO ENFRENTARA O NO ESE DESGASTE.
HICIMOS 42 KILÓMETROS DEL TIRÓN HASTA EL LUGAR ELEGIDO POR MARIMAR PARA EL DESCANSO. FUE EN UN APARCADERO PRÓXIMO A UN RÍO QUE TENÍA EN EL CAUCE MÁS CANTOS RODADOS QUE GOTAS DE AGUA. NO SÉ SI SERÍA A CONSECUENCIA DE ESE ENTORNO PÉTREO PERO LO CIERTO ES QUE FUE UNA PARADA BASTANTE MOVIDA POR LA CANTIDAD DE VIAJES QUE HICIMOS A VISITAR AL  SEÑOR ROCA. 
          Al reanudar la marcha después del bocata colocamos en el manillar del triciclo la cámara GO-PRO que nos había dejado Víctor Bello para que tomáramos imágenes del Camino. Quería que le lleváramos material para poder hacer un reportaje de la que se suponía iba a ser la gran aventura del DisCamino, nada menos que 2.500 kms desde Roma a Santiago. Lo cierto es que hicimos lo que pudimos y Víctor montó un bonito vídeo de 20´ que va a ser un precioso recuerdo para todos.
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          Anduvimos otros 10km aproximadamente hasta llegar al pie del temido puerto. Una vez allí, con algo más de 50 km en la chepa y con Gerardo bastante cansado, decidimos que el coleguilla subiera a la furgoneta. Ya tendría tiempo de seguir pedaleando en los días que quedaban de ruta. 
ESTÁBAMOS APUNTO DE EMPEZAR A SUBIR CUANDO NO SÉ QUIEN DIJO QUE ESA PODÍA SER UNA BUENA OPORTUNIDAD PARA QUE ESTELA Y VERO PROBARAN EN SERIO EL TRICICLO. AL PRINCIPIO LA COSA NO LES HIZO DEMASIADA GRACIA PERO TERMINARON POR ANIMARSE Y ESTELA OCUPÓ EL ASIENTO DELANTERO EN LA SUBIDA Y VERO EN LA BAJADA
          Pero....¿y Gerardo? ¿Cómo llevaba él eso de haber perdido su sitio en el sillín?
ESA PREGUNTA,  CREO QUE NO NECESITA RESPUESTA.
BASTA CON VER LA FOTO PARA DARSE CUENTA DE LA "PENA"
QUE LE DIO CAMBIARME A MI POR SU AMADA MAR
          Lo cierto es que la cosa no era tan fea como nos la había pintado Vito y fuimos subiendo con relativa facilidad. A medio puerto había un bar en el que pararon el coche para esperarnos por si necesitábamos agua o alguna otra cosa. No nos imaginábamos que íbamos a vivir una escena similar a la vivida el día anterior con la hospitalera Renza. Una pareja de italianos se acercó a curiosear y le explicamos quienes éramos y adonde íbamos. En esta ocasión fue Tina la que rompió a llorar al enterarse de que Gerardo no podía ver ni oír. A pesar de que le explicamos que no había motivo para las lágrimas ya que, como podía ver, Gerardo era feliz y estaba viviendo una gran aventura, la mujer se fue para su auto-caravana incapaz de controlar el llanto. 
SU MARIDO NOS PIDIÓ QUE ESPERÁRAMOS UN MOMENTO MIENTRAS IBA A BUSCAR UNA COSA PARA GERARDO. REGRESÓ UN PAR DE MINUTOS MÁS TARDE CON UNA GORRA DEL EQUIPO RENAULT DE FÓRMULA UNO. NO PUDO HABER ELEGIDO MEJOR REGALO PARA SEMEJANTE ENAMORADO DE LAS GORRAS, TANTO ES ASÍ QUE, DESDE ESE MOMENTO, LA VISERA SE CONVIRTIÓ EN SU BIEN MÁS PRECIADO PARA LO QUE RESTABA DE RUTA
LLEGAMOS AL ALTO Y VIMOS QUE SÓLO ESTABA A  615 m DE ALTITUD. PENSAMOS EN LOS 1560 DE IBAÑETA, LOS 1510 DE LA CRUZ DE FERRO, LOS 1300 DEL CEBREIRO Y LOS 1335 DEL ALTO DEL POIO Y NOS DIO LA RISA FLOJA. RECIÉN ACABÁBAMOS DE EMPEZAR.
MIENTRAS "EL GERARD" SEGUÍA CON SUS ARRUMACOS A MAR, NOSOTROS NOS REGALAMOS UN REFRESCO PARA CELEBRAR LA CONQUISTA DEL PASSO DEL BRACCO. SÓLO FALTABA UNA TREPIDANTE BAJADA Y ESTARÍAMOS EN
SESTRI LEVANTE, FINAL DE ESA DURA ETAPA DE 83 KMS.

          Como dije antes, la bajada del puerto en el triciclo la hizo Vero. Alguno se preguntará por qué ella y no Gerardo, si bajar no cansa. La razón es doble: a más peso más gasto de frenos y, además, las bajadas muy pendientes con el triciclo son muy delicadas llevando a Gerardo de copiloto porque, en el momento más inoportuno, suelta una mano o desplaza el peso en una curva hacia el lado inadecuado y las consecuencias pueden ser funestas. 
         Llagamos a Sestri alrededor de la una del mediodía. Una hora estupenda para darnos una ducha y preparar la comida. Vito había conseguido alojamiento en el Instituto Madoninna del Grapa, una institución religiosa que acoge peregrinos, organiza retiros espirituales,... y que en lo tocante a las pernoctas funciona exactamente igual que si se tratara de un hotel. Nos presentamos a la que sería la gobernanta, es decir, la responsable de la recepción y la organización del centro. Nos recibió con grandes muestras de cariño y nos acompañó a las habitaciones que nos habían asignado. Al llegar ya habíamos flipado con los jardines pero cuando vimos aquellos cuartos nos quedamos totalmente de piedra. Eran tres preciosas, cómodas, amplias y frescas habitaciones de un lujo al que nos estábamos acostumbrados. Nos duchamos, colocamos las cosas en los armarios y bajamos al jardín a comer unos riquísimos bocatas preparados por Mar. Era como estar en un cuento de hadas pero.... ¿conocéis la historia del mendigo que fue confundido con un rey? 
PUES BIEN, A LAS CINCO DE LA TARDE, CUANDO ESTÁBAMOS TODOS EN EL JARDÍN, UNOS TOMANDO EL SOL, OTROS DORMITANDO Y EL COLEGA GERARDO RECIBIENDO DE VERO UN MASAJE DE PADRE Y MUY SEÑOR MÍO...
...se nos acercó la responsable del centro y, toda cabizbaja y avergonzada, nos dijo que habían cometido un tremendo error, que acababan de llegar "los peregrinos de pago con los que nos habían confundido" y que teníamos que dejar las habitaciones. Nosotros, al no poder permitirnos pagar los 40 € por cabeza que costaba dormir allí una noche, habíamos pedido la colaboración del Pío Insitituto en la forma que ellos consideraran. Nos abrumó que hubieran considerado que la colaboración consistía en habitaciones de 4 estrellas, pero claro, no íbamos a protestar por ello...
COMO TAMPOCO PROTESTAMOS POR ACABAR SOBRE NUESTRAS ESTERILLAS EN UNA DEPENDENCIA DE LA PLANTA BAJA. PORQUE LO QUE GRATIS SE DA, DE CORAZÓN HAY QUE AGRADECERLO, ASÍ QUE NADA DE HACERNOS CRUCES: LA ESTANCIA ERA TRANQUILA Y FRESCA Y ALLÍ NOS QUEDAMOS DE BUEN GRADO...PERO,
AQUELLAS HABITACIONES...
¡¡¡DIOS, QUE HABITACIONES!!!
          Después de esta noticia tan frustrante y la consecuente mudanza, la panda decidió irse a dar una vuelta por la playa. 
Y NO CABE DUDA DE QUE SE LO PASARON EN GRANDE
          Por 10 módicos euros cenamos en el comedor de la Madoninna el mismo menú que los peregrinos de pago y que resultó ser una maravillosa combinación de crema de verdura, filetes de pescado y una especie de estofado de carne. Al terminar, cuando salíamos a la calle a buscar las bicis para meterlas en la habitación, encontramos a un grupo de personas con antorchas rezando el rosario delante de la puerta del centro. Cruzamos despacio por medio de ellos tratando de pasar desapercibidos pero no pudimos evitar dar la nota al regresar con el triciclo y las bicicletas. Algunos nos miraron como si fuéramos herejes en pleno boicot de su momento de oración. ¡Qué le vamos a hacer!
          A la hora de costumbre empezamos a meternos en los sacos de dormir y, como siempre, el último apagó las luces. Nos dimos las buenas noches recordando entre risas las grandes camas y los mullidos colchones que, por un momento fugaz, habían sido felizmente nuestros. 

MEJOR SUERTE PARA MAÑANA

domingo, 3 de mayo de 2015

DISCAMINO (119) [2014.18]: Roma-Veintimiglia con Gerardo (6ª parte)... Altopascio-Carrara

LAS TRES ETAPAS QUE EN EL PLAN ORIGINAL IBAN DESDE FLORENCIA HASTA SESTRI LEVANTE ESTABAN PATROCINADAS POR "PROFAND-PRODUCTOS DEL MAR". LA PEQUEÑA MODIFICACIÓN DE RUTA HIZO QUE NO PASARAMOS POR FLORENCIA PERO ESO NO QUITÓ PROTAGONISMO NI MERMÓ UN ÁPICE NUESTRO AGRADECIMIENTO A LA EMPRESA PROFAND QUE FUE NUESTRO MASCARÓN DE PROA HASTA QUE LLEGAMOS A LA HERMOSA CIUDAD MARÍTIMA DE SESTRI. 

          La jornada empezó a las ya habituales 05:30 horas de la madrugada. Al tener tantos compañeros de albergue, nos vimos obligados a movernos a oscuras y en silencio, algo que hasta ese momento no habíamos tenido que hacer. Enseguida valoramos la suerte habida hasta entonces porque no hay nada más fastidioso que tener que vestirse y recoger sin ver lo que estás haciendo (a no ser que uno se llame Gerardo, sea ciego y esté feliz como unas castañuelas desde primera hora del día).
          Cuando todo estuvo recogido, salimos a la calle a desayunar en los bancos que había delante del albergue. MariMar ya tenía casi todo listo así que sólo tuvimos que empezar a "rillar" trozos de pan con mermelada, vasos de zumo con cereales y fruta. 
NO ES EN ABSOLUTO DE EXTRAÑAR QUE TANTO VERO COMO VITO Y ESTELA ESTUVIERAN ABSORTOS MIRANDO COMO GERARDO SE PONÍA LAS ZAPATILLAS. EL RITUAL DEL COLEGUILLA ES ARTE VERDADERO: AFLOJAR LOS CORDONES, SEPARAR LA LENGÜETA, ABRIR LA ZAPATILLA, METER EL PIE, IR CERRÁNDOLA POCO A POCO MIENTRAS SE VA TIRANDO DEL CORDÓN, IGUALAR LAS DOS PUNTAS, HACER LA PRIMERA LAZADA, APRETAR, PREPARAR LAS DOS OREJAS E IGUALARLAS, ATAR LA UNA CON LA OTRA Y DARLE LA VUELTA AL RESULTADO PARA QUE QUEDEN LOS CORDONES EQUILIBRADOS Y EQUIDISTANTES, HACER UN DOBLE NUDO PARA QUE NO SE SUELTE Y....VOILÁ.
          Un par de minutos antes de las siete nos subimos a las bicis y empezamos a pedalear rumbo a Lucca y Carrara, tierra del mármol, destino final de la etapa del día. En un abrir y cerrar de ojos recorrimos los algo más de dieciséis kilómetros que nos separaban de la tierra de Vito. Mientras cruzábamos la ciudad nos fue dando pinceladas de su historia y me enseñó a mi algunas de las cosas que el día anterior ya habían visto los demás. 
ENTRE OTRAS, ESTA TORRE CORONADA POR JARDÍN
          Otros quince kilómetros más y nos plantamos en Valpromaro, un pequeño pueblo de la zona de Lucca (no me atrevo a decir "provincia" por no meter la pata). Vito nos llevó allí a tomar el bocata de media mañana porque conocía el refugio de peregrinos del lugar que, según dijo, era un sitio muy especial, al estilo de los albergues tradicionales del Camino de Santiago. Aquellos días estaba siendo atendido por dos hospitaleras voluntarias, Carla y Renza. Nos abrieron las puertas de "su" casa, sacaron sillas al jardín para que nos pusiéramos a descansar cómodamente al solecito y se fueron a hacernos un café. ¡¡¿Qué más se podía pedir?!! Fueron de lo más agradable y Vito se movió por allí como pez en el agua.
EN EL JARDÍN DEL ALBERGUE EN PLENA COMILONA
Y EL COLEGA QUE NO PERDÍA COMBA.
HASTA LE INDICABA A VERO
COMO DEBÍA HACER CON LOS DEDOS PARA DARLE MÁS GUSTIRRINÍN
          A la hora de despedirnos, Gerardo, como no, le dijo a Carla que tenía que probar el triciclo y ella, ni corta ni perezosa, y cariñosa al 100%, dijo que sí y se subió en el sillín de delante. Una vez bien colocada le dije que, para probarlo en condiciones, tenía que ponerse el antifaz que siempre llevo en la bolsa ya que, de esa forma, al no ver nada, podría acercarse a sentir realmente lo que siente Gerardo al pedalear. Pequeña cara de susto y sonrisa de recorte taurino pero...al final un como unas castañuelas. La llevé a dar una vuelta que agradeció enormemente y, según dijo, disfrutó a tope con los restantes 4 sentidos. Nuestros regreso con Carla coincidió con la salida de su compañera Renza del interior del albergue. Misma despedida, misma proposición y misma disposición, aunque con cierta reticencia inicial.  
UN PASEO SIMILAR Y, DURANTE EL RECORRIDO, UNA PEQUEÑA CHARLA SOBRE LOS "POR QUÉ" Y LOS "CÓMO" DE GERARDO. AL LLEGAR DE VUELTA...
...RENZA SE QUITA EL ANTIFAZ, BAJA DEL TRICICLO Y SE ABRAZA A GERARDO. LE BESA REPETIDAMENTE Y LLORA DESCONSOLADA. NO PUEDE CONTENERSE. ES EL MILAGRO DE GERARDO. UNA ALEGRÍA LA SUYA QUE HACE LLORAR A LOS QUE NO LE CONOCEN. SON LAS LÁGRIMAS DEL QUE IGNORA Y DE PRONTO SE ENCUENTRA CON UNA SITUACIÓN QUE LE SOBREPASA Y QUE HACE QUE ALGO SE LE ROMPA POR DENTRO.
          Le explicamos a Renza que no había motivo para el llanto, que Gerardo, como bien podía ella ver, era una persona feliz. Dijo que sí, que lo veía, pero que era incapaz de dejar de llorar. Le bendijo una docena de veces antes de separarse de él y, cuando lo hizo, se despidió de todos nosotros de forma muy cariñosa. 
          El final de etapa, en principio previsto para Sarzana, había sido desplazado por Vito hasta el albergue de Marina de Carrara. Cuando reanudamos la marcha faltaban algo más de 35 kilómetros para llegar allí. Fueron los más horribles de todos los que hasta el momento llevábamos hechos en Italia. El montón de tráfico, la barbaridad de descontrol en la conducción y la cantidad de tarados al volante con los que nos cruzamos hicieron que se nos pusieran los pelos de punta en más de una ocasión. La peor de todas fue cuando una descerebrada le hizo un adelantamiento de locos a Vero para, acto seguido, cerrarse de golpe y frenar delante de ella. Nuestra colega no se la comió de puro..., no, de puro no, de puto milagro. La pusimos a caer de un burro pero la zorra aquella ni se inmutó. En fin.
Y, PARA MÁS INRI,
LAS CARRETERAS CONTINUABAN SIN PIZCA DE ARCÉN
          Llegamos a Marina de Carrara bien tempranito. Nos frotábamos las manos pensando en la ducha y el ratillo de reposo extra que nos habíamos ganado por haber sido tan diligentes al madrugar y al pedalear a tan buen ritmo pero.... 
          Sí, claro, siempre hay un pero. Resulta que el albergue era parroquial y la persona de contacto don Marino, el señor cura, así que nos dirigimos directamente a la plaza de la iglesia. Íbamos un poco preocupados porque Vito había telefoneado varias veces al mosén y siempre había encontrado el teléfono apagado o fuera de cobertura (o sea, apagado). Toda nuestra preocupación desapareció al ver que el templo estaba abierto. Entramos a buscar a alguien que nos pudiera dar razón del albergue pero no había nadie en su interior, ni clérigos ni parroquianos. Salimos a la calle con cara de tontos, extrañadísimos de que la iglesia estuviera abierta y no hubiera nadie cuidando de ella. Tras una segunda revisión más exhaustiva, terminamos por darnos cuenta de que, efectivamente, "NO HABÍA NADIE." Vito volvió a telefonear y obtuvo la misma respuesta, nada de nada. 
EL PEREGRINO CLAUDE LLEGÓ AL ALBERGUE MIENTRAS ESPERÁBAMOS AL PADRE MARINO. CLAUDE ERA UN ROMERO FRANCÉS QUE IBA CAMINANDO HACIA LA CIUDAD SANTA Y QUE NOS DIJO QUE TRABAJABA EN UNA GRAN EMPRESA MULTINACIONAL ENCARGADO DE HACER LAS ENTREVISTAS DE  TRABAJO A LOS ASPIRANTES A LA PLAZAS VACANTES. FILOSOFÓ UN POQUITO ACERCA DE SU CUALIDAD PARA RECONOCER ENSEGUIDA DE "QUÉ VA LA GENTE" Y TERMINÓ DICIENDO QUE NUESTRO GRUPO ESTABA FORMADO POR BELLÍSIMAS PERSONAS, ESPECIALMENTE MI HERMANA MARIMAR Y YO. LE SONREÍ, LE DI LAS GRACIAS Y, EN INGLÉS LE DIJE QUE, EN CUANTO LLEGARA DE REGRESO A SU CASA, SE FUERA A PASAR LA ITV PORQUE LE ESTABA EMPEZANDO A FALLAR EL OLFATO. 
          Empezamos a preguntar a la gente que pasaba por allí y al tercer intento dimos con alguien que nos indicó que la casa del cura era la construcción que lindaba pared con pared con la iglesia. Llamamos varias veces a un timbre sin obtener respuesta y, cuando estábamos ya por desistir, la puerta se abrió y salió un hombre que, en nombre de don Marino, nos hizo entrega de las llaves del albergue, sito en la misma plaza, justo enfrente de la parroquia. No nos costó mucho convencerle para que nos dejara guardar el triciclo dentro del recinto de la casa parroquial ya que en el albergue no cabía. Quedó en estar al día siguiente a las 7 de la mañana para abrirnos y que pudiéramos recogerlo.
          El resto del día pasó sin pena ni gloria. Comida en un minipatio trasero del albergue a base de bocatas preparados con nuestras propias provisiones y cena de menú en un restaurante cercano. En medio de las dos pitanzas... siesta, paseo por el pueblo y un rato de trabajo para poder escribir ahora estas memorias. 
LO ÚNICO RESEÑABLE FUE LA BARBARIE A LA QUE NOS
SOMETIERON LOS MOSQUITOS DE LA ZONA.
AUTÉNTICOS CANÍBALES ALADOS DE LA VARIEDAD "JOPUTA"













sábado, 2 de mayo de 2015

DISCAMINO (118) [2014.17]: Roma-Veintimiglia con Gerardo (5ª parte)... San Gimignano-Florencia

ESTA ETAPA, QUE EN PRINCIPIO IBA A IR DESDE SAN GIMIGNANO HASTA FLORENCIA, POR NECESIDADES DEL GUIÓN TUVO QUE DESVIARSE A ALTOPASCIO. SU PATROCINADORA FUE LA ENCANTADORA EVA TIMOTEO, AMIGA DE JAVIER DE CÓRDOBA Y, AHORA, TAMBIÉN AMIGA NUESTRA. 

          Fue una tranquila y preciosa noche de luna llena la que pasamos sobre las esterillas y los sacos de dormir en aquella sala de convento. La vejiga de Gerardo esta vez no nos dio tregua y tuvimos que levantarnos al baño poco antes de las 5 de la madrugada. A trompicones con las sillas y las paredes, cumplimos con el ritual con el tiempo justo de dar una última cabezadita.
           
LO PRIMERO QUE HICIMOS EN CUANTO ESTUVIMOS LISTOS PARA PARTIR FUE COMENTAR CON EL PADRE BRIAN EL ITINERARIO MÁS CONVENIENTE PARA LLEGAR A ALTOPASCIO. MAPA EN MANO, ENTRE ÉL Y EL PADRE DELFINO, NOS PUSIERON EN EL BUEN CAMINO
UNA FOTO DE GRUPO ANTES DE ARRANCAR
          La primera parte de la jornada pasó saltando de un pequeño pueblo a otro con la mirada siempre pendiente de los carteles que marcaban la dirección hacia Empoli. Pasamos por Certaldo y Catelfiorentino y, poco antes de las 10, cuando se nos encendió a todos el indicador de la reserva, decidimos parar a comer algo. Como MariMar y Alberto se habían quedado a esperar que abriera un supermercado y aún no nos habían alcanzado, compramos unos pastelillos y unas empanadillas y nos detuvimos en un pequeño parquecito en San Pierino. 
ANTES DE CEPILLARSE LA EMPANADILLA
CON LA PANZA YA RECONFORTADA.
¡¡HAY QUE VER COMO LE CAMBIA LA EXPRESIÓN, EH!!
           Mientras comíamos fuimos informando a MariMar del lugar en el que nos encontrábamos para esperar a que llegara y completar el almuerzo con la fruta recién comprada por ella en el súper de marras. Le dijimos donde estábamos y... 
  ... empezamos las empanadillas ...
  ... acabamos las empanadillas ...
  ... confirmamos lo que les faltaba para llegar ...
  ... empezamos el pastelillo ...
  ... acabamos el pastelillo ...
  ... nueva confirmación de situación ´...
  ... bebimos el agua que nos quedaba en el bote de la bici ...
  ... esperamos 5' más .......   y nos piramos. 
          Subimos en las bicis y en el triciclo y arrancamos dirección Fuceccio. No llevábamos más de 300 m pedaleando cuando, al dejar la calle central de san Pierino e incorporarnos a su circunvalación...
- ¡¡Coño!!, ¡mira quien viene por ahí!
          Efectivamente, eran MariMar y Alberto. Mientras que nosotros habíamos entrado en San Pierino y cruzado el casco urbano, ellos dos habían tomado la circunvalación y llevaban un ratillo dando vueltas tratando de encontrar el que dieron en llamar, no sé muy bien por qué (jejeje), "puñetero parque."
          Tras los saludos y las bromas de rigor reanudamos la marcha y quedamos en vernos en Fuceccio porque, un rato antes, mientras almorzábamos, habíamos recibido una llamada telefónica de mi amigo Vito Carlomagno, policía italiano retirado y viejo compañero de fatigas peregrinas, que había decidido hacernos de guía en su país. Esa llamada anunciaba su inminente incorporación a la expedición.
LLEGAMOS A FUCECCIO Y NOS PARAMOS EN OTRO PARQUE A ESPERAR
 A VITO. MIENTRAS ESPERÁBAMOS, GERARDITO, EL MARAHÁ DEL HARÉN, APROVECHÓ PARA DEJARSE MIMAR POR UNA DE SUS FAVORITAS, LA MAHARANÍ VERO. 

-----AHORA QUE RELEO ESTO, NO SÉ MUY BIEN SI ERA 
"LA MAHARANÍ VERO" O "VERO LA MAJARETA"-----
La llegada de Vito le dio una nueva perspectiva a lo que hasta ese momento había sido nuestro camino....

EMPEZAMOS A APRENDER COSAS, COMO POR EJEMPLO QUE, A PESAR DE IR POR CARRETERA, NO ÍBAMOS TAN ALEJADOS DE LA VÍA FRANCÍGENA QUE UNE ROMA CON CANTERBURY,...
...QUE LAS MORAS DE ITALIA SON "CASI" TAN RICAS COMO LAS NUESTRAS Y LOS PINCHOS DE SUS ZARZAS IGUAL DE JODIDOS,...
...QUE LAS CENAS ITALIANAS SON UNA AUTÉNTICA BARBARIDAD
Y QUE MI AMIGO TIENE UNA HIJA PRECIOSA LLAMADA ANNA
          Pero bueno, antes de la disfrutar de la cena y de la compañía de Anna había que terminar la etapa y esperar a que llegara la noche.
          Llegamos a Altopascio a las 12 y pico del mediodía en medio de un calor sofocante. Vito, que se había encargado de buscar alojamiento para las etapas que aún nos quedaban en Italia, había elegido esa localidad porque contaba con un albergue de la ruta Francígena. El hospitalero era un viejo conocido suyo y acudió a abrirnos tan pronto como Vito le dijo que ya estábamos allí. Fuimos los primeros en ocupar cama pero, con el paso de las horas, el albergue se fue llenando y al final hubo  gente que tuvo que dormir en el pasillo. Hasta ese momento habíamos encontrado muy pocos peregrinos, y así continuó siendo hasta que llegamos a Roncesvalles, pero ese día en Altopascio fue como estar en España en pleno camino francés. 
          Mientras nosotros nos aseábamos, Vero y Estela, que no habían tenido bastante con los 60 kms de etapa, se fueron a hacer un footing por el lugar. Llegaron que se escurrían de sudor pero felices como perdices.
DENTRO DEL ALBERGUE SÓLO HABÍA HABITACIONES ASÍ QUE TUVIMOS QUE SALIR A COMER A LA CALLE. BUSCAMOS UN LUGAR PARA ESCONDERNOS DEL INSOPORTABLE SOL Y LO ÚNICO QUE ENCONTRAMOS FUE UN METRO ESCASO DE SOMBRA JUNTO A LA PARED DE UN MERCADILLO. POR SUERTE HABÍA UN PEQUEÑO BANCO DE PIEDRA EN LA ZONA PROTEGIDA Y LO APROVECHAMOS PARA SENTAR A GERARDO. EL POBRE PEGÓ UN RESPINGO EN CUANTO SUS POSADERAS TOCARON LA PIEDRA. RESULTA QUE EL BANCO ESTABA AL ROJO VIVO DESPUÉS DE PASAR AL SOL TODA LA MAÑANA. AL FINAL ACABÓ SENTADO EN EL SUELO COMO LOS DEMÁS.
DESPUÉS DE COMER, MIENTRAS YO ME ENCARGABA DE HACER LA COLADA EN UNA LAVANDERÍA, VITO SE LLEVÓ AL RESTO DEL GRUPO DE VISITA A SU CIUDAD, LUCCA, DISTANTE TAN SÓLO 16 KMS DE ALTOPASCIO. DESPUÉS DE RECORRER UN TRAMO DE SU BONITA MURALLA, TUVIERON UN EXTRAÑO ENCUENTRO CON UN NO MENOS EXTRAÑO HABITANTE DE LA CIUDAD. NO SÉ QUE LE PASÓ A GERARDO CON ESE PECULIAR PERSONAJE PERO EL CASO FUE QUE, TRAS UN BREVE INTERCAMBIO DE PALABRAS, LLEGARON A LAS MANOS. LA VICTORIA FUE PARA NUESTRO PEREGRINO AVENTURERO QUE VENCIÓ EN EL ENFRENTAMIENTO CON VARIAS DECENAS DE CARCAJADAS DE VENTAJA
         La jornada terminó, como ya dije antes, con una cena pantagruélica en compañía de Anna, la preciosa hija de Vito. Nuestro amigo decidió invitarnos a todos a cenar y no hubo manera de hacerle cambiar de opinión. 

Muchas gracias, Vito, estaba todo delicioso. 

          La de aquella noche fue la primera de muchas otras cenas en las que mi querido colega jubilado fue el principal protagonista. En la de Altopascio pagando, en las demás cocinando. Un buenísimo fichaje. 


domingo, 26 de abril de 2015

DISCAMINO (117) [2014.16]: Roma-Veintimiglia con Gerardo (4ª parte)... Buonconvento-San Gimignano

LA ETAPA FUE PATROCINADA POR LA ESCUELA DE DANZA DE PAULA COBIAN ASÍ QUE, DURANTE ESE DÍA, TODOS FUIMOS DE PAULA COBIAN.
PAULA ES HIJA DE MARINA, COMPAÑERA DE LA POLI Y MAESTRA EN MIS PRIMEROS PASOS EN LA JEFATURA. UN FUERTE BESO A LAS DOS. 

          Esa noche Gerardo durmió como un lirón y no se despertó hasta que sonó el despertador. No, no, no os confundáis. No fue el despertador el que le despertó. Menudo es él para levantarse cuando se queda dormido. Tuve que zarandearle de lo lindo para conseguir que abriera los ojos y se decidiera a mover el  culo fuera de la cama. Estaba tan adormilado y le costó tanto ponerse en movimiento que fuimos los últimos en bajar a desayunar. Todos los demás estaban ya sentados en la mesa cuando nosotros dos salimos de las escaleras y caminamos el tramo de pasillo hasta la cocina-comedor. Justo antes de las mesas había un último desnivel que se salvaba con tres escalones. Como hacemos siempre, apoyé una de las manos de Gerardo en la pared, le sostuve por la otra y empezamos a bajar. No sé que porras hizo el coleguilla en el segundo tranco que, en lugar de buscar el suelo, dejó un pie en el aire y..... ¡¡¡patapám!!! Él quedó sentado y a mi me tiró de espaldas. Me pegué un batacazo de órdago. El pobre se llevó un susto de campeonato y, como notó que le golpe había sido fuerte se deshizo en preguntarme cómo estaba, si me dolía mucho, si podría subir en la bici.... Por suerte no pasó nada más allá de un ligero dolor de rabadilla. 
          Salimos de Buonconvento poco después de las 07:00 y enfilamos hacia Siena. La primera parte de la jornada pasó volando y enseguida se hizo la hora de almuerzo. Mentiría si dijera qué fue lo que nos tuvo de menú MariMar ese día porque no me acuerdo, pero lo que no he olvidado es el atracón que se pegó Gerardo y la pose de gordinflas satisfecho con la que nos regaló mientras los demás recogíamos las cosas y nos preparábamos para seguir Camino. 
PARAMOS EN UN ALTO, AL LADO DE UNA CAPILLA QUE HABÍA CONOCIDO TIEMPOS MEJORES. SE NOTABA QUE LLEVABA MUCHO CERRADA Y QUE NO SE GASTABAN DEMASIADO EN SU MANTENIMIENTO. GERARDO ACABÓ CON SU RACIÓN Y SE PUSO DE ESTA GUISA CARA AL SOL. SE PUEDE DECIR QUE, EN ESOS MOMENTOS, ERA UN HOMBRE TOTALMENTE SATISFECHO. 

          El perfil de la etapa era muy llano y los kilómetros pasaban sin sentir. Nos entreteníamos con el típico paisaje de la Toscana, hecho de pequeños collados coronados por casas señoriales a las que se accede por senderos flanqueados por cipreses. 
ENTRE CIPRÉS Y CIPRÉS, PEREGRINO DEL DISCAMINO
          Como ya expliqué en una entrada anterior, estábamos madrugando más de lo habitual para ganarle al sol la diferencia horaria existente en Italia con respecto a España y menos mal que lo hicimos así porque al llegar a Colle de Val di Elsa nos perdimos. En vez de tirar hacia San Gimignano, cogimos la carretera que llevaba a Castello San Gimignano, que no tenía nada que ver. Resumen del cuento: kilómetros de idiotas para allá + kilómetros de castigo para idiotas de regreso + lo que nos faltaba desde el cruce del despiste hasta la preciosa ciudad-fortaleza medival = llegada a las 13:30, fritos de calor, medio rotos del esfuerzo y el cabreo, sudados para escurrir y escuchando a Gerardo desde hacía más de una hora: "Javier, se me abre la boca. Tengo hambre."
          Nada más llegar se nos planteó el dilema de cómo encontrar el Convento Sant'Agostino, lugar en el que íbamos a pasar la noche. ¿Deberíamos entrar en la ciudadela o sería mejor rodearla? Preguntamos a un paisano y nos dijo que lo mejor era rodearla y entrar por otro lado. No nos convenció demasiado su respuesta y decidimos pasar por el enorme portal de piedra y volver a preguntar. Una vez dentro nos encontramos en una calle semipeatonal perfectamente empedrada llena de comercios. Podríamos decir que era como la fortaleza de Valença do Minho pero a lo bestia. La calle estaba abarrotada de gente de modo que había que ir pedaleando a paso de persona. Uno de nosotros, no recuerdo quien, entró a informarse en una tienda. Estábamos parados, esperando a que saliera, cuando se nos acercaron un chico y una chica y nos preguntaron si éramos el grupo de Vigo que estaba yendo a Santiago desde Roma. Nos quedamos de piedra. Resultó que eran una pareja de vigueses que nos habían visto en los periódicos y en la tele antes de irse de viaje de placer a Italia. Aún no habíamos acabado de superar la sorpresa cuando se nos acercó un matrimonio de mediana edad acompañado de un niño y dos chavalitos. También nos conocían. Eran andaluces y habían visto en Canal Sur el documental EL DESORDEN DE LOS SENTIDOS. Aquellos minutos los vivimos como si estuviéramos inmersos en una especie de reality consistente en tomar el pelo al personal. Toda aquella gente se despidió de nosotros deseándonos buen camino y buena suerte. 
ASÍ ENTRAMOS EN SAN GIMIGNANO
          Con las indicaciones del tendero y la ayuda de un mapa que nos prestó, localizamos enseguida el convento. Nos recibió el padre Brian, un religioso estadounidense que hablaba español casi perfectamente. Su acogida fue de lo más cálida. Tras los saludos de rigor nos guió a un ala del convento y nos mostró dos habitaciones vacías para que extendiéramos en ellas esterillas y sacos de dormir. Al lado había dos cuartos de baño y en el piso superior un comedor-cocina. Todo eso lo puso a nuestra disposición.
PRESENTACIÓN DE GERARDO AL PADRE BRIAN. EL HOMBRE FUE MUY CARIÑOSO CON NUESTRO QUERIDO AMIGO QUE VE POCO, OYE POCO Y SIGUE HABLANDO... MUCHO NO, MUCHÍSIMO
          Después de comer en el propio comedor del convento los restos de la ensalada del día anterior y unos bocatas con las conservas Grandes Hoteles de nuestros amigos de Thenaisie Provote, mientras yo me quedaba trabajando en esta historia, el grupo salió a dar una vuelta con la intención de localizar una lavandería y hacer una colada con toda la ropa sucia de los últimos días.

SALIERON TODOS JUNTOS PERO....¿A QUÉ POBRE INFELIZ DEJARON CUIDANDO DE LA COLADA?
¡¡QUE NO!! QUE LE DIJERON QUE COGIERA LA REVISTA E HICIERA COMO QUE LEÍA PARA HACER CREER A TODOS QUE LA VISITA AL PAPA HABÍA SIDO REALMENTE MILAGROSA Y HABÍA RECUPERADO LA VISTA. GERARDO, COMO ES UN PAYASETE, SE PRESTÓ ENSEGUIDA AL JUEGO AUNQUE SI OS FIJÁIS BIEN EN LA FOTO VERÉIS COMO SE LE ESCAPA LA RISA POR DEBAJO DE LA NARIZ.
GERARDO Y SU QUERIDA MAR.
          Después de la colada dieron un paseo por San Gimignano y compraron unos corazones en la tienda de Vicky, una joven ecuatoriana que los rotulaba con la inscripción que quisieras. A las 20:00 nos reunimos todos para cenar en un barecillo de la ciudad y nos acostamos lo más pronto que pudimos. Mañana será otro día.