Siempre vuelve a amanecer

Siempre vuelve a amanecer
SIEMPRE VUELVE A AMANECER

jueves, 5 de julio de 2012

DISCAMINO (73): el peor día de la ruta, espero

          Todos los Caminos tienen su día malo y nos ha tocado vivirlo hoy. El problema es que este día ha durado bastante más de 24 horas. Empezó a torcerse ayer por la mañana cuando salimos de Toral con dirección a Villafranca. Como recordaréis de la entrada de ayer (nº 72), el martes, antes de llegar a Toral, sufrimos un nuevo pinchazo en la rueda trasera del triciclo. Pues bien, ayer por la mañana, justo cuando reanudamos la marcha, noté un extraño en la misma rueda y al inclinarme a mirar me di cuenta de que volvía a estar en el suelo. Esta vez no teníamos más cámaras así que tocó ponerle un parche a la pinchada. Gajes del oficio. 
          Ese torcimiento del día se agravó al llegar al valle del Valcarce, concretamente en la zona de Pereje. Hacía un rato que se veían unos nubarrones negros en el horizonte y por fin se decidieron a dejar caer su carga sobre nosotros. Tuvimos que parar a toda prisa y tapar a Antonio con el cobertor impermeable que JavierDeCórdoba lleva para esas emergencias. Nosotros nos pusimos los chubasqueros amarillos que el propio Javier nos habÍa traído desde la ciudad de los Califas. Eran cerca de las 11 de la mañana.

DESPUÉS DE PONERNOS LOS CHUBASQUEROS REFUGIADOS DEBAJO DE UNO DE LOS VIADUCTOS DE LA AUTOPISTA
          Nuestros amigos de LA MALETA no pudieron grabar uno de los elementos que tenían previstos para la jornada porque la lluvia se encargó de aguar la fiesta. Llegamos a Vega de Valcarce mojados y nos fuimos directamente al pabellón polideportivo que el ayuntamiento amablemente había puesto a nuestra disposición para colaborar en la compra de las bicicletas adaptadas.
          El resto del día pasó apaciblemente. Unos trabajando y otros disfrutando. Supongo que todos estaréis pensando que los que trabajamos fuimos Dani y yo y el que estuvo jugando fue Gerardo. Acertáis sólo a medias. ¿Queréis saber por qué?

EN PRINCIPIO HABÉIS ACERTADO, GERARDO JUGABA Y DANI LE AYUDABA
GERARDO LE ECHABA CUENTO A LA VIDA Y DANI PICABA Y LE DABA UN MASAJE A SU "MALTRECHA" ESPALDA
          Pero...
...COMO GERARDO NO TIENE UN PELO DE TONTO, ENSEGUIDA DANI LE ENSEÑÓ Y LO PUSO A TRABAJAR
          No entendíamos muy bien porque ese afán suyo por aprender a dar masajes. Lo cierto es que tardamos muy poco en comprenderlo. 

PRIMERO LE VENDIÓ LA MOTO A IRENE

DESPUÉS ENGANCHÓ A CRISTINA

Y POR ÚLTIMO LE ARREÓ EL MASAJE A BLANCA. MENUDO LAGARTO ESTÁ HECHO.
          Y, en medio de toda esa placidez, ¿donde está lo que convirtió la jornada en algo tan horrible? Era la una de la madrugada cuando se escuchó el primer estruendo que sonó como una explosión en el lateral de polideportivo. El segundo nos pilló a todos ya con los ojos abiertos y con los siguientes nos fuimos levantando como resortes. Comentamos entre nosotros si serían petardos o pedradas contra la parte metálica del lateral de la nave. Nos dirigimos a la puerta para salir al exterior a averiguar qué era lo que pasaba y nos la encontramos atrancada desde fuera. Estaba claro que algún grupo de hijos de la gran puta nos quería hacer la puñeta y lo cierto es que lo consiguió. Llamamos al 112 y nos pusieron con la guardia civil. Explicamos lo que nos pasaba y dijeron que iban a enviar una patrulla. Entre tanto los estallidos habían cesado y escuchamos pasos que se acercaron a la puerta y un ruido como si estuvieran manipulándola. Nos quedamos callados y cuando pensamos que habían quitado la tranca intentamos de salir de nuevo pero haciéndolo repentinamente para pillar por sorpresa a los que estuvieran allí. Resultó que aún no habían quitado el trozo de madera que esta mañana encontramos allí tirado. Su reacción a nuestro empujón desde el interior fue lanzar tres bestiales pedradas contra la puerta metálica que resonaron de nuevo como explosiones en la quietud de la noche. Nuestro mayor miedo era que, justo delante de esa misma puerta, estaba el coche de los de Córdoba. Afortunadamente no le hicieron nada. Se contentaron con despertarnos y tratar de meternos el miedo en el cuerpo. Esta mañana la pared metálica estaba llena de abolladuras y el suelo sembrado de piedras del tamaño de un puño. La guardia civil ya no llegó a venir. Llamaron para confirmar el requerimiento y les dijimos que ya habíamos conseguido salir al exterior y que estábamos ilesos. Dijeron que se darían una vuelta por las inmediaciones por si veían algo sospechoso. Sé de sobra que parece un cuento de vaqueros, increíble y surrelista, pero eso fue lo que sucedió. El único que no se enteró de nada fue Gerardo. Bendita ignorancia.
          Pero bueno, hablaba de que el día realmente malo había sido el de hoy. Salimos de Vega de Valcarce a las 7:45 de la mañana y comenzamos a subir hacia el Cebreiro. Al rato de empezar la ascensión comenzamos a notar unas ligeras gotillas que más parecían efecto de una espesa niebla que lo que eran en realidad, un finísimo orballo que nos acompañó hasta la mismísima cumbre. Dos horas de pedaleo continuo luchando contra la pendiente y contra el agua.   

EN EL ALTO DEL CEBREIRO NO SE VEÍA PRÁCTICAMENTE NADA A CAUSA DE LA NIEBLA
          Pero lo peor aún estaba por llegar. La lluvia arreció y se desató un viento frío que nos caló en los huesos de tal forma que optamos por meter a Gerardo y a Antonio en el coche. Primero lo hizo Gerardo, por lo dicho y por el peligro de un descenso pronunciado con poca visibilidad y poca adherencia. Más tarde, una vez pasados los altos de San Roque y del Poio, y en plena bajada hacia Triacastela, lo hizo Antonio. Llegamos a esta población empapados, tiritando y con las manos y los pies congelados. No éramos capaces ni de bajarnos la cremallera del chubasquero. Después de una bebida caliente y de un cambio de impresiones optamos por cambiarnos de ropa y continuar hacia Sarria. 
          Realmente un día horrible pero, como a menudo sucede, en medio de la tormenta aparece un arco iris. Esta vez, en lugar de la típica forma que todos conocemos, "o arco da vella" venía disfrazado de motorista. Acabábamos de salir de Samos cuando nos alcanzó una moto. El piloto se puso a nuestra altura y me saludó. Lógicamente, a causa del casco al principio no supe quien era pero cuando volvió a hablar conseguí identificarle. Era ni más ni menos que Pedro, un alumno, un amigo. Había cogido la moto en Vigo al acabar de trabajar y se había plantado en Samos a buscarnos. Nos localizó y nos dio una fiambrera llena de riquísimas empanadillas caseras. No sólo nos llenó el estómago, también nos llenó el alma. 

JAVIER DE CORDOBA, MANUEL y YO CON PEDRO, EL ARCO IRIS DEL PEOR DIA DE NUESTRA RUTA. GRACIAS AMIGO.
          Antes me olvidé de mencionar que en el alto de Piedrafita nos esperaba nuestro compañero de trabajo Manuel Sánchez. Días atrás había anunciado que nos acompañaría un par de días ya que el domingo no podría hacer la última etapa con nosotros. Tras la alegría inicial nos arrepentimos de su llegada cuando nos dijo que había estado dos veces en el Sahara y que las dos veces había llovido. Ya sabíamos quien era el responsable de nuestra desdicha.

miércoles, 4 de julio de 2012

DISCAMINO (72): crónica de una larga jornada

          Ayer "disfrutamos" del día más largo de lo que va de Camino. No os asustéis porque haya puesto entre comillas la palabra disfrutar porque lo cierto es que lo pasamos bien de verdad. No obstante, la dureza de la etapa y un par de cosillas a mayores, hicieron del día una mezcla de sensaciones: de alegría y triunfo por un lado y de cansancio cercano al agotamiento y mala leche por el otro. En definitiva, el Camino en su plenitud, reflejo fiel de lo que es la vida, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Alguien hizo un día un documental sobre el Camino y le puso un título que hacia referencia a algo así como que no era TODO UN CAMINO DE ROSAS. 
          La jornada comenzó a las seis de la mañana como todos los días. Entre levantarnos, asearnos, despertar a Gerardo a empujones, vestirnos, desayunar, recogerlo todo, rehacer por enésima vez los macutos, preparar las bicis, llenar los bidones de agua, sacar las bicis a la calle, sacar a Gerardo y a Antonio a la calle,... en fin, lo normal, se nos hicieron las 07:50, hora en la que empezamos a pedalear.
          ¡¡Caramba!! Acabo de releer el párrafo y creo que tengo que aclarar algo. Me refiero a lo de despertar a Gerardo a empujones. Lo normal, bueno, corrijo y digo... lo habitual es que él se despierte en torno a las cinco de la mañana y con su dulce voz de grajo desafinado, esa que todos tenemos al pronunciar las primeras palabras del día, si antes no nos hemos bebido un vasito de agua, con esa "vocecilla" y un par de meneos a mi litera me dice: "¡¡Javier, llévame al baño!! Tengo pis, Javier llévame al baño!!" Por lo general en ese momento acostumbro a acordarme de su padre, de su madre y de toda su parentela pero en fin, que no es de eso de lo que hablamos ahora. La cuestión es que la noche anterior nos habíamos acostado tardísimo porque los de La Maleta eligieron ese día para grabar la escena de las cenas de Antonio y Gerardo y entre unas cosas y otras no llegamos de regreso al alojamiento hasta las once y pico. Entre poner pijamas, lavar dientes, vaciar depósitos, poner gotas en los ojos y pomada en las rozaduras del sillín, no le dimos las pastillas hasta las once y media pasadas con lo cual el efecto de la que toma para dormir lo tenía todavía activo a la hora de salir del saco. Primero le dí una par de toques en los pies y al ver que no respondía se los di en los hombros pero... que si quieres arroz Catalina. Lo agarré por los dos hombros y le di un buen meneo. Nada. Entonces fue cuando la emprendí a empujones y le bajé la colcha hasta la cintura. Su reacción fue agarrarse a ella y tirar con fuerza hacia arriba pero no le dejé. Dio un bufido de rinoceronte y dijo con voz lastimera y aún adormilada, "¡TENGO SUEÑO!" Un par de zarandeos despiadados más tarde volvía a resoplar y se sentaba en la cama.
          Como dije antes, a las 07:50 estábamos ya pedaleando. Lo primero que hicimos antes de salir de Astorga fue acercarnos a la zona de la Catedral y el Palacio de Gaudí para hacernos una foto de recuerdo y despedida.


          Abandonamos la ciudad en sentido descendente lo cual no fue un presagio de futuras bajadas sino el inicio de casi 30 kilómetros de subida. Los primeros 21 se llevaron de maravilla y en medio de ellos, en una de las pistas que pisan los peregrinos caminantes, dimos cumplimiento al deseo de mi amigo Jens haciendo con piedras una cruz flanqueada por una "J" y una "K".

AQUÍ ESTÁN TU CRUZ Y TUS SIGLAS, DE JENS y KRISTEN o DE JESUS KRISTUS, COMO TU ME PEDISTE.
 UN ABRAZO QUERIDO AMIGO
           Comimos el bocadillo en Rabanal del Camino, después de esos primeros 21 fáciles kilómetros de los que hablaba. La cosa se iba a complicar a continuación. Seis duros kilómetros hasta Foncebadón y otros dos durísimos a la Cruz de Ferro. Llevaríamos un par de esos ocho kilómetros de suplicio cuando nos alcanzó un personaje singular. Dijo llamarse David ("Deivid" porque es irlandés). Vestía camisa, pantalones piratas y unos botines de fina suela. Montaba una bicicleta plegable de rueda de 20" y unía los botines a los pedales con un trozo de cinta. Se presentó, nos presentamos y nos preguntó por nuestra extraña bicicleta. Le expliqué lo nuestro antes de hacerle ver que él no era el más indicado para hablar de rarezas. Se rió con ganas y, señalando el triciclo de JavierDeCórdoba y la bici con carrito de Dani, dijo que más parecíamos un circo que un grupo de peregrinos. Nos acompañó hasta la Cruz de Ferro y, después de habernos pedido permiso, esperó allí durante una hora por nosotros y finalizó la etapa a nuestro lado. Después de llegar a Toral con nosotros seguiría hasta Villafranca él solo. Todo un personaje este David. 

TODO UN DETALLE EL DE DEIVID AL PLEGAR LA BICI PARA QUE GERARDO VIERA COMO SE HACÍA. BUEN CAMINO, IRLANDÉS BOSTONIANO
          Ya en la Cruz de Ferro dimos cumplimiento a la petición de nuestra amiga Goya que nos había entregado un colgante para que lo depositáramos al pie de la Cruz y que lo hiciéramos con una intención muy especial que nos dijo pero que nos desvelaremos.


 GOYA, TU DESEO QUEDÓ CUMPLIDO. EL COLGANTE DESCANSA AHORA AL PIE DE LA CRUZ POR EL MOTIVO QUE TÚ NOS DIJISTE
           Antes dije que David esperó más de una hora por nosotros y el motivo fue que La Maleta continuó con la grabación de su DESORDEN DE LOS SENTIDOS. Una vez que todo quedó a gusto del director bajamos todos del montículo y cuando digo todos me refiero a que subimos todos, todos, hasta el apuntador. Primero subimos Dani y yo a Gerardo que recitó una oración que el mismo había compuesto hacía tiempo en el ordenador de mi casa en uno de esos día en los que no le apetecía entrenar, rara avis. No obstante diré que tuve que aplazar muchas veces la composición de esa oración porque estaba empeñado en escribirla a toda costa porque estaba empeñado en rezarla al pie de la Cruz de la Ferro. Dice así:
HOLA CRUZ DE FERRO DEL CAMINO DE SANTIAGO. 
SOY UN PEREGRINO Y UN AVENTURERO. 
SIEMPRE HAGO MUCHOS AÑOS EL CAMINO DE SANTIAGO. 
POR TODA ESPAÑA Y POR TODO EL MUNDO HAY MUCHAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD. 
LAS BUSCAMOS PARA IR AL CAMINO CON NOSOTROS. 
MUCHAS GRACIAS CRISTO.AMEN.
          Cuando Gerardo acabó su oración subimos también a Antonio en su silla entre su padre, Dani y yo. Allí se produjo el encuentro entre los dos protagonistas del DESORDEN y ellos depositaron su piedra al pie de la Cruz.
          Salimos todos juntos pedaleando hasta que llegamos al final de las subidas una vez pasado Manjarín. Allí montamos a Gerardo en el coche de la familia de Córdoba para que bajara con Carmen y Cristina los peligrosísimos 15 km que hay hasta Molinaseca. ¿Podéis imaginar que tardáramos una hora completa de sesenta minutos enteros en bajar en bicicleta 15 kilómetros? Pues así fue. Un verdadero peligro en el triciclo. JavierDeCórdoba le echó valor y bajó con Antonio, complicado también pero con respecto a nosotros cuenta con la ventaja del escaso peso de Antonio y, sobre todo, con la quietud del niño en la silla. Gerardo es un bloque macizo de 80 kilos que se mueve más que un tentetieso y te da un susto en cualquier momento en el que se le ocurre moverse.
          Al llegar a Molinaseca nos cepillamos un fantástico bocadillo vegetal que nos preparó Carmen, cruzamos el puente medieval para que quedara registrado para el documental y recibimos la agradable e inestimable visita de un grupo de templarios ciclistas. Son de Ponferrada, miembros del club RUTAS DEL BIERZO. Había contactado con uno de ellos, bueno, con una, porque con quien lo hice fue con Susana, y se ofrecieron a acompañarnos desde Molinaseca a Toral de los Vados previo paso por su preciosa ciudad donde nos retratamos delante de su maravilloso castillo Templario. Para el cruce de Ponferrada lograron que nos escoltara una patrulla de motoristas de la Policía Local, lo que hizo que el tramo fuera rápido y seguro. Lástima que esa seguridad no nos sirviera para evitar que uno de ellos tuviera un percance con su bicicleta del que afortunadamente sólo salió magullado y con el casco roto. Esperamos de corazón que la cosa no fuera a mayores al enfriar, ¿vale Fernando? 

CARLOS-ANGEL-SUSANA-FERNANDO-ROBERTO-MIGUELMUCHÍSIMAS GRACIAS DE TODO CORAZÓN POR VUESTRA AYUDA, ESPECIALMENTE EN LAS CUESTAS. NO SE LO DIGÁIS A NADIE, ¿VALE? 
           La parte negativa del día continuó con un inoportuno pinchazo, ¡cómo no!, de la rueda trasera del triciclo de Gerardo. En fin, gajes del oficio. Lo repararon ellos mismos en un tiempo record y continuamos hasta Toral de los Vados donde fuimos amablemente recibidos, en este orden, por:
*Antonio, autor de un genial blog sobre el pueblo 
*David, uno de sus dos policías locales e hijo de mi amigo Isidoro, policía de León
*Pedro, al Alcalde de la localidad
      y
*David, Concejal de cultura
           Nos dieron alojamiento, cena y desayuno. Un verdadero e inmerecido lujo que agradecemos profundamente. Esta mañana, antes de marchar, recibimos la visita de Sergio, Teniente de Alcalde, que se interesó por nuestro proyecto y nuestra estancia en su pueblo. De paso nos hizo un croquis para que nos resultara más sencillo llegar al enlace hacia Villafranca del Bierzo. Insisto, un lujo de personas y de localidad. David, el policía, finalmente nos escoltó hasta el fin del término municipal. Una vez más, muchas gracias.
          Pero eso ya sucedió hoy y estábamos hablando de ayer, aunque ya queda poco más que añadir. Sólo que fue con mucho la etapa más larga y la más dura. Setenta y siete, sí, 77 kilómetros que incluyeron los más de 1500 m de altitud del puerto de la Cruz de Ferro. Subimos en las bicis a las 07:50 y nos bajamos de ellas a las 17:30. No me extraña que Gerardo dijera al llegar que tenía callos en el culo de tanto ir en bici.

martes, 3 de julio de 2012

DISCAMINO (71): tal como lo siento

          Hace días que lo venía pensando con ese tipo de pensamiento que nace en la cabeza y es compartido al cien por cien con el corazón pero no se me había ocurrido escribir sobre ello. Hoy me he dado cuenta de que es algo que debo contar porque muchos de vosotros le conocéis y tenéis que saberlo, primero porque es verdad y segundo y principal, porque se merece que se sepa. Cuando comenzamos a planificar el DisCamino le dije a mi amigo Jose, compañero de entrenamientos y de rutas en la bici, que si le apetecía acompañarnos en esta nueva aventura. Jose conoce a Gerardo desde hace mucho tiempo y se llevan de maravilla lo cual hacía de él el compañero ideal. En un principio me dijo que sí pero siempre supeditado al reparto de las vacaciones de la empresa en la que trabaja. Finalmente no se las dieron para esta época y me dijo, muy a su pesar (y también al mío) que no podría acompañarnos. ¿Cual sería la solución? Estaba claro que no podía salir al Camino sin alguien que me echara una mano en dos temas fundamentales, el apoyo con Gerardo y el transporte de las cosas de emergencia que debían ir siempre a nuestro lado por lo que pudiera suceder. La cosa me tenía preocupado hasta el punto de llevarla continuamente en la cabeza. Era un día laborable normal y estaba patrullando en el coche policial dándole vueltas a esta cuestión, miré a mi alrededor buscando una respuesta al dilema y la encontré justo a mi lado.      
- Me ha fallado el amiguete que iba a venirse conmigo y con Gerardo al Camino. Resulta que no le dan las vacaciones.  ¿Te vendrías tú con nosotros?

- Sí. Tengo que ver si me cambian las mías, pero sí, cuenta conmigo.
           Así de fácil resultó y no hay día que no dé yo gracias al cielo por tenerlo con nosotros. Enseguida se puso a aprender el alfabeto dactilológico y a los pocos días ya hablaba con soltura con Gerardo. Se llevan de maravilla y lo trata con un tacto y un cariño dignos de ejemplo. Todos los días, cuando la etapa finaliza, se ocupa de salir con él a dar un paseo y si hay piscina se encarga de que pueda darse el chapuzón por el que Gerardo suspira desde la mañana a la noche de todas y cada una de las jornadas. Es una descarga enorme para mi porque me da el respiro y el tiempo necesarios para poder contar en este blog las cosas que nos van sucediendo. Mi hermana MariMar, una de las cosas que me dijo antes de marcharse después de su corta pero intensa visita fue, "¡que suerte que tengáis a Dani con vosotros." Y yo digo, y quiero que todos lo sepáis, ES UNA GRAN SUERTE TENER A DANI.
AUNQUE PAREZCA UN PSICÓPATA POR LA MAÑANA AL LEVANTARSE
AUNQUE DUERMA AL RASO EN EL SUELO DE LAS PISCINAS Y SE MOJE CON LOS ASPERSORES
AUNQUE DE VEZ EN CUANDO LE DÉ POR QUERER COMERSE UNA DE LAS MANOS DE ANTONIO 
ES ÚNICO PREPARANDO BOCADILLOS CALLEJEROS DE PATÉ
Y HABLANDO CON GERARDO DE LO DIVINO Y DE LO HUMANO
Y SACÁNDOLO DE PASEO PARA QUE YO DESCANSE
MUCHAS GRACIAS POR TUS DESVELOS, DANI, Y POR TU PACIENCIA CON ESTE... ¿DIJISTE FERVELLO?

lunes, 2 de julio de 2012

DISCAMINO (70): encendimos la vela por el señor Justo

           Como imagino que sabréis los que habéis leído algo del blog, además de vender los kilómetros y los lugares importantes del Camino también hicimos una lista de Peticiones Especiales. A lo largo de estos días hemos tratado de cumplir fielmente con los encargos que nos hicieron. 
          El primero de ellos nos pedía un grito en el Puente de la Rabia de Zubiri para descargar toda la frustración que sentía por la búsqueda infructuosa de trabajo. Con ese grito esperaba conseguir que su suerte cambiara. Mucho me temo que, de momento, las cosas siguen igual pero nosotros cumplimos de todo corazón con la petición. Llegamos al puente alrededor de las once de la mañana y llamamos por teléfono a esa persona que prefiere seguir en el anonimato. Cuando respondió le dijimos donde estábamos y le pedimos que nos acompañara. Así lo hizo. Dani y yo gritamos tanto que el resto del día me lo pasé con carraspera de garganta. No sé si la persona que estaba al otro lado del aparato también tuvo secuelas, lo que sí sé es que gritó hasta desgañitarse y terminó rompiendo a llorar. Mentiría si dijera que conseguí mantener el tipo así que no me importa confesar que, como la quiero mucho, también la acompañé en eso. Mucha suerte, no te desesperes, no hay al que cien años dure. Un beso muy grande.

DESDE AQUÍ GRITAMOS POR TI

          La siguiente petición en orden geográfico era la del encierro de san Fermín y los bares de la calle Estafeta.  Ésta tenía dos copropietarios, uno individual y otro colectivo. El individual es mi hermano mayor, un enamorado de Pamplona y de todo lo pamplonica y, por supuesto, de los sanfermines y el txikiteo. El otro, el colectivo, son nuestros compañeros de la UMIR, Unidad Medioambiental y de Intervención Rural de la que tanto Dani como yo formamos parte. Como no estábamos en la semana del 7 de julio no hubo forma de fotografiar ningún encierro así que lo que hicimos fue ir a la cuesta de santo Domingo y fotografiar la imagen del santo. Además nos dimos un paseo por la emblemática calle Estafeta y llevamos a Gerardo a "ver" con las manos el monumentos a los encierros. Espero que os parezcan adecuadas esas elecciones.

CRISTINA, HERMANA DE ANTONIO, DEBAJO DE LA EFIGIE DE SAN FERMÍN
SIENDO COMO SOIS, SEGURO QUE ESTE VÍDEO OS GUSTA

          La tercera de estas peticiones nos la hizo nuestra amiga Goya. También hemos hablado de ella en el blog así que supongo que la conoceréis. Quería que nos auto-homenajeáramos con una siesta como la que nos pegamos en Estella el año del primer Camino de los Sentidos. "Goya, te juro que tenía toda la intención de llegar a Estella y llevarme a Gerardo y a toda la panda a la sombra de la Iglesia del Santo Sepulcro y pegarnos una dormida de sobremesa de esas que hacen época pero, lamentablemente, ese fue el día de los infinitos pinchazos y cuando llegamos a la ciudad del Ega ni era la hora de la siesta ni teníamos cuerpo para ella. Te prometo que, antes de que finalice este DisCamino, tendrás pruebas gráficas de una parecida a las del 2009. Un beso. 
          Y llegamos a la que, por el momento, es la última. Esta mañana, camino de Astorga, en el término municipal de San Justo de la Vega, hemos pasado por el crucero de Santo Toribio. En él teníamos que encender una vela y rezar una oración por el señor Justo Moreno. Nos lo pidieron su esposa y sus hijas y así lo hemos hecho.

PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS...
UN FUERTE ABRAZO PARA TODAS VOSOTRAS

domingo, 1 de julio de 2012

DISCAMINO (69): no somos nada

          Muy a menudo nos creemos que somos algo especial y maravilloso, el ombligo del mundo o algo parecido. Eso nos ha pasado a casi todos alguna vez. Habrá quien piense que somos la bomba por hacer lo que hacemos y si no tenemos cuidado es posible que hasta nosotros mismos caigamos en la tentación de pensarlo de vez en cuando. Nada más lejos de la realidad. Siempre habrá quien nos ponga de nuevo los pies en el suelo. Me viene a la memoria una vieja poesía de Calderón de la Barca que decía algo así como: 
Cuentan de un sabio que un día 
tan pobre y mísero estaba, 
que solo se sustentaba 
de las hierbas que cogía. 
¿Habrá otro, entre sí decía, 
más pobre y triste que yo? 
y cuando el rostro volvió 
halló la respuesta viendo, 
a otro sabio que iba cogiendo 
las hierbas que él arrojó.
          Esta mañana hemos parado a tomar el bocata en Mansilla de las Mulas. Lo hicimos junto al cruceiro de los peregrinos, ese que tanto juego dio en el documental de Beloke cuando Gerardo confundió la postura en escorzo del peregrino durmiente con la semiflexión de un peregrino "cagante".

MARIMAR DÁNDOLE UN YOGUR A ANTONIO DELANTE DEL CRUCEIRO
          
          Al terminar el bocata Gerardo quiso ir al baño. Le acompañamos a un bar aprovechando que Dani se iba a tomar un cafetito. La camarera nos dijo que el baño de caballeros estaba ocupado pero que podíamos usar el de señoras. Así lo hicimos. Mientras estaba esperando en la penumbra del pasillo a que Gerardo acabara, se abrió la puerta del aseo de caballeros y vi salir a una persona que parecía tener algún tipo de discapacidad. Caminaba un poco encorvado y arrastrando un poco una pierna; llevaba la mano derecha encogida en la postura típica del afectado cerebral y la boca medio abierta, con la mandíbula un poco colgante y con un poco de saliva escurriéndole por la comisura de los labios. Le saludé pero no me contestó, aunque se me quedó mirando. Un rato más tarde Gerardo terminó y, al salir de la cafetería, me volví a cruzar con la persona del baño. Su expresión cambió radicalmente al verme llevar a Gerardo de la mano. Nos miró con curiosidad y comenzó a recoger apresuradamente sus cosas. No cabía ya la menor duda de que era una persona con necesidades especiales.
          Al llegar de regreso al cruceiro comenzamos a recoger nuestros trastos para reanudar la marcha. Estábamos en ello cuando vi acercarse a la persona del bar. Iba vestido de ciclista y empujaba con las manos una bicicleta de ruta equipada con alforjas. La apoyó en un banco, se quitó de la espalda una pequeña mochila, la abrió y sacó de su interior un papel y un trapo. Se secó la saliva de la barbilla y me alargó el papel con la mano izquierda, la buena. 

MI NOMBRE ES RODNEY ANDERSON,
LAMENTO NO HABLAR NI LEER SU PROPIO IDIOMA. SOLO HABLO INGLÉS.
NO PUEDO HABLAR DEBIDO A UN ERROR MEDICO DESDE HACE 25 AÑOS.
UN TRATAMIENTO EQUIVOCADO ME DEJO SIN HABLA.
ME GRADUÉ EN LA UNIVERSIDAD.
MI OÍDO ES EXCELENTE.
PUEDO ENTENDER TODO LO QUE ME DIGA EN INGLÉS.
PUEDO RESPONDER DESDE MI ORDENADOR O CON SIGNOS SIMPLES:
PULGAR ARRIBA=SI; PULGA ABAJO=NO.
           Sacó su cámara de fotos y, acercándose tímidamente, nos pidió que le hiciéramos una foto con Antonio. Le dijimos que sí, que por supuesto, y le animamos a acercarse más y a cogerle la mano a Antonio. Se le iluminó la mirada de esa forma tan especial en que se le suele iluminar a este tipo de personas tan especiales. Le dijimos  que Antonio era paralítico cerebral y Gerardo sordo-ciego. Quiso también fotografiarse con Gerardo y nosotros quisimos fotografiarnos con él. Nos enseñó su bicicleta. La tenía preparada para accionar los frenos de ambas ruedas con una única maneta situada en el lado izquierdo, el de su mano buena. Estábamos alucinados y Rodney emocionado de haber encontrado a alguien como él. No pudimos contenernos y le abrazamos con fuerza mientras le decíamos lo mucho que admirábamos su coraje y valentía. Sacó otro papel en el que nos mostró su dirección de correo electrónico. Quería mantener el contacto y, por supuesto, le dijimos que sí, que le escribiríamos. 
          Rodney tiene 51 años, no habla, anda con dificultades y su mano derecha apenas le sirve para nada pero hoy estaba en Mansilla de las Mulas con su bicicleta y sus alforjas, completamente sólo, Camino de Santiago.


¿Y NOS CREEMOS ESPECIALES?
TÚ SÍ QUE ERES ESPECIAL, RODNEY.

OTRO SABIO QUE IBA COGIENDO
LAS HIERBAS QUE ÉL ARROJÓ
NO ME DEJES CAER EN LA TENTACIÓN

DISCAMINO (68): adorable pueblo de Sahagún

          Era Octubre de 2011 cuando JavierDeCórdoba me infectó con todo este inmenso lío del DisCamino. Poco tiempo después, cada uno por su lado, comenzamos a enviar correos a diestro y siniestro buscando colaboraciones de ayuntamientos, asociaciones de discapacitados, clubes ciclistas, policías locales, empresas, bancos, cajas de ahorros,... La primera respuesta que recibí yo fue la de un policía local de Sahagún, bueno, la del policía local de Sahagún, porque sólo hay uno en toda la ciudad. Se llama Sergio y lo que me dijo fue:

Buenas tardes.Soy Sergio, único compañero de Policia Local de Sahagún (León). Me gustaria comentarle que desde ya estoy dispuesto a poner todos los contactos que tengo para que vuestro paso por Sahagún sea un gran evento para esta localidad, y sobre todo un gran recuerdo para todos vosotros. Soy aficionado al ciclismo, y tengo amigos que tambien lo son, por lo que creo que compañía si tendréis. Por otro lado está mi buena relación con la concejala de acción social y con el concejal de deportes, creyendo factible un recibimiento institucional como poco. Estoy para lo que de aqui hasta vuestra llegada a nuestro pueblo deseéis. No dudes en ponerte en contacto conmigo.
Un fuerte abrazo.
          Y me dio sus dos teléfonos, el oficial y el particular. Desde ese día cambiamos varios correos y llamadas telefónicas más, y su disposición y amabilidad fue siempre en la misma línea. 
          Faltaban escasos dos kilómetros para llegar a Sahagún cuando un ciclista que venía en sentido contrario a nosotros paró en seco al cruzarse con nuestra expedición.
- Hola, soy Domingo. Me manda Sergio para que os acompañe hasta el albergue.
          Y así lo hizo. Al llegar a Sahagún había un grupo de personas esperándonos en la misma entrada del pueblo, una de ellas periodista de un diario de la región que nos hizo unas fotos y un par de preguntas. Pero eso no era todo. En la puerta del albergue había otro grupo más numeroso que, encabezado por Sergio, nos dio una calurosa bienvenida. Rompieron a aplaudir cuando vieron a Antonio y a Gerardo y prácticamente todos ellos se acercaron a saludarles. He dicho que fueron "prácticamente" todos porque hubo una persona que se emocionó hasta el punto de no poder contener las lágrimas y no fue capaz de acercarse. ¡Ah!, se me olvidaba, por si eso fuera poco, nos ofrecieron un riquísimo y fresquísimo zumo de frutas que bebimos con ansia. 
          Una vez que se hicieron todas las presentaciones, Sergio nos acompañó a conocer a Carmelo, concejal de deportes de la localidad, quien personalmente nos llevó hasta le polideportivo en el que nos dieron alojamiento. Estuvimos en la gloria, a nuestras anchas, y cómodamente instalados. Nos gustaría que esta entrada sirviera para agradecer al pueblo de Sahagún todas las atenciones que nos dispensaron, con un recuerdo especial para el concejal Carmelo y, sobre todo, para Sergio, su policía local, artífice de todo ello.    


DELANTE DEL ALBERGUE CON LA GENTE DEL PUEBLO
          Por la tarde recibimos varias visitas: acudieron a vernos Angeles y Flora, dos de las personas que estuvieron por la mañana en el albergue. Las dos son miembros de la asociación Medalla Milagrosa, devotas de la virgen que lleva este nombre, y nos llevaron dos regalos para cada uno de nosotros: un rosario y una medalla de la virgen Milagrosa. También vino el periodista que nos paró a la entrada del pueblo. Le faltaban un par de datos para su artículo y acudió a recabarlos. Y la última visita fue la de Sergio que, ya sin uniforme y sin el agobio del trabajo de la mañana, vino a charlar un rato con nosotros. Fue una charla agradable en la que hablamos de las cosas de la vida y las de nuestros respectivos trabajos como policías. Por la noche, apunto ya de acostarnos, recibimos la llamada telefónica de Carmelo para preguntar si seguía todo bien o necesitábamos algo más.
Como decía el título de esta entrada: 
ADORABLE PUEBLO DE SAHAGÚN.
ANGELES, FLORA, PALOMA y EL PERFIL DE SERGIO
CON CARMELO,
EL CONCEJAL DE DEPORTES

viernes, 29 de junio de 2012

DISCAMINO (67): y llegó la alegría de la huerta

          Los que habéis visto el documental de Beloke ya la conocéis. Se llama Mar y es mi hermana pequeña. No es que haya sido la primera chica que la mente de Gerardo convirtió en novia suya pero sí que es la que ha perdurado en su corazón como la chica a la que más quiere y, por supuesto, la que más le quiere a él. Gerardo no lo sabía pero Mar, que este año no puede acompañarnos por motivos laborales, se las había arreglado para salirnos al paso en Osorno y pasar con el grupo del DisCamino todo el fin de semana.
          Eran las 11:00 de la mañana cuando apareció Mar. Estábamos en Olmillos de Sasamón terminando el bocata del almuerzo y...


           Lo siento mucho Mosqueteras pero ella estaba primero y, además, es mi hermana. Ha sido genial verla de nuevo y un alegrón de órdago volver a pedalear a su sombra.
          Pero no han quedado ahí las alegrías de la jornada. Desde el primer día de ruta, miento, desde el mismo momento en que empezamos a programar las etapas del DisCamino, Gerardo me estuvo machacando con la siguiente pregunta: "¿hay piscina en los albergues?" y ha seguido en esa línea hasta el día de hoy en que, por fin, la respuesta ha sido que sí, que sí que había piscina, es más, que íbamos a alojarnos, gracias a la generosidad del ayuntamiento de Osorno, en los vestuarios de sus piscinas municipales. Y claro...

FELIZ COMO UN SAPO
          Lo que no sabía es que tenía al enemigo en casa.
DANI INTENTANDO AHOGAR A GERARDO
          Y para terminar, otra de las bonitas cosas del día de hoy. Ésta última, en vez de contarla, voy a remitirme al famoso refrán y la pondré en imágenes.
Y ANTONIO LE COGIÓ LA MANO A DANI
¡¡MARAVILLOSO DÍA DE CAMINO!!